HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me despierto y Kavka celebra el nuevo día... estaba profundamente dormida.. con violencia, con desapego de la realidad. Y al despertar sentí una fricción... aunque el perro me devolvió a algún lugar habitable. No sé qué agujero hay en mis sentimientos.. algo que tengo que transformar. Un grito de quebranto... De sin sentido.... algo que empezó anoche..  tal vez en uno de los textos que escribí.. un desarraigo que se llenó de motivos. Y me dejó dentro una tristeza. Ahora se remueve en mí... busca su escapatoria... Todavía es completamente de noche. Tengo que hallar las ganas... el tiro de los líquenes del tejado hacia los besos de la lluvia. Olvidar todo aquello que no puedo transformar, quitarlo de mi soliloquio, dejarlo entre los tintes de callejuelas que la suciedad de tus botas devuelva a los bares... Tengo que tener cuidado con lo que escribo, porque todo empieza a cumplirse, se profundiza y se desarraiga con éter en mi ser... tengo que tener en cuenta todos los cubismos del yo. El juego de extremizar también llora cristal líquido en esos labios grapados en la noche. A veces escribo callando algunos de mis yoes... dándole sádica fuerza a una voz que también es un asesinato. Tal vez fue algo de eso lo que me hizo daño. Y luego entre las habitaciones como una mariposa de humo, con esos valles sacrificados en los párpados que cierran los ojos de la luna bajo los sepultos.

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