HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me he duchado... en un par de horas iré hacia Asturias a buscar a Kavka. No me preocupa tanto que quede un sumidero en ciertos instantes de perdición donde vuelven a dislocarse vivencias desordenadas que no hayaron su raíz ni su permanencia. Es una información necesaria, para entrar en el ojo de la cuántica y marcharse al viaje. Son pequeños fantasmas que forman parte de la urdimbre de un poema y que ayudan a decodificar el jeroglífico y a liberar la vida. Es la memoria del vino en la intemperie. Y además sólo me llegan cuando no estoy escribiendo y floto en busca de no sé qué verdad por las tinieblas de mi vida.

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