HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

No sé vivir respecto a ningún plan... la entropía es parte del corazón de mi felicidad.. la deriva cuando toca la armónica, lo abstracto cuando se ocupa de tu rincón dolido en esa jeringuilla que retorcía el verano del 2006 entre las manos atadas de un hospital sobre el tango que tragaste enloquecido en el servicio de una discoteca. 
Se desnudan los hechos en urracas que empiezan a volar el abismo de tu olvido. Y se entregan a la multitud y a las bifurcaciones de un sueño en motín. De la gota del río en el hocico de los ciervos, cuajando la nieve en tu escritorio desde los golpes caducos de la luz en mis esquinas.
Yo abandoné el mundo cívico a los 17. Y ya no supe volver.  Tal vez soy una parásita del sistema capitalista... y sólo sé dedicarme a la poesía y a los perros. En tus ojos alguna vez el resplandor boicoteó todos los otros futuros. Se anudó en los labios la vehemencia del mar...  y siguió la ceniza desvelando al pintor con ocasos violentos que quemaron todos esos papeles cuando sujetabas una estrella con el dedo gordo del pie.

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