HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

yo nunca amé a nadie
amé con los genitales de un poema
otra absenta en el teatro desviviendo urracas en los pozos
y nudos de amapola en los labios cerrados sobre los sepultos
porque el amor es una entelequia del síndrome de la teta asustada, del terror al vacío, sólo quimera de la literatura que nunca salvó a nuestros monstruos
sólo farsa de una conga hambrienta de carne cruda para acallar la pared de la noche penetrándote la existencia de lo vacío
porque sólo fui arlequín como todos, de la puesta en escena de un ideal y de un vicio, de la precaria necesidad de un Sentido, de una muerte que calme la mía
y te disfracé así de un gigante
pero sólo eras lodo entre los libros.. espía del fuego, mercenario de lo existido, como yo, como todos

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