HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

A veces autoafirmarse es mandar a tomar por el culo a los espejos roidos por historias que no han devorado el mismo fuego en el cuenco de porcelana oxidada de la lluvia. A todos los que nos han mirado liebres, cuando éramos ranas, o nos miraron humanas cuando éramos liebres. A todos los que me trataron como una sola persona, cuando mis ojos eran éter y mi cuerpo una pared entre la espada de la luna y el olvido.
Con el tiempo.. aprendí a mandar a la mierda más fácil. Cuando era adolescente era romántica y creía en la filosofía, pensaba que todo llegaría a su ideal y al convencimiento a través de la razón... y cuando entraba en discusiones de la metafísica o la química del sujeto, de la pasión... me ensangrentaba hasta el extremo por defender lo que creía y sentía indiscutible.... Luego me di cuenta de que muchas personas han cometido delitos contra su conciencia y su dignidad... y se ven obligados por un sucio instinto a protegerlos de la PALABRA y del OJO. Entonces viven acorazados por sus espectros y luchan contra su verdad a través de TV y sociabilidad mugrienta. Y expulsan una virulencia llena de máscaras y dobleces. También me di cuenta de que muchas personas han sufrido profundas heridas hacia el poema, en su infancia, por culpa de su familia y de la sociedad y lo viejo y el capitalismo.. y han adquirido al no rebelarse contra ellas hasta la locura, las butacas pagadas del sucio teatro. 

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