HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

a veces dejo de creer en las palabras
en el tiempo, en las calles mojadas
en el nombre del lirio bajo tus pozos
no sé una mano en mi mano
ni un porqué que revierta el tragaluz de tus pinturas

a veces me desposo con la desmemoria
todo es absurdo y gaseoso de un camino de vaho y de bala

sin el amor que azote encayados mares en los ojos de los lobos

y llego desarmada
a la abrasión del viento
todo lo mío es de la ceniza y de la llama

con un latido viudo atando selvas en las llagas
con el tictac de la pólvora y de los sapitos
desvirgando una aurora que no te acogerá

y se amontonan escritos en una rota ventana
no llega la luz...al vacío de mi mano que evoca tu mirada
me despertenezco en canciones de sal... y no importa mi historia... en la hervidera de la deriva la fractura de tu suelo huye, mi voz no alcanza...

No hay comentarios:

Publicar un comentario