HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora hay ese silencio de la montaña que se extiende y se detiene en la misma gota de lluvia y el verde celebra el moho de las flores y el invierno que ya llega.. y tenemos un papel en el que escribir, una caja de pinturas, un perro que tiene la palabra de los mares, un patio lleno de hojas, de gatos y de melancolía y casas destruidas, los abuelos que perdieron la batalla y sus canciones de la guerra nutriendo las raices de los olivos donde el sur tiene memoria.  Una taza de vino... un horizonte que también cantó todos los naufragios y cicatrices de amor eterno en las sepulturas. Un motivo de nazca y de helio para seguir, para no soltar las piedras, para incendiar el NO, para seguir los cronopios de opio con las alas del monzón liberando la tierra en la que dormimos con la cabeza pegada a la luna.

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