HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora hay una mística mundana de materia inerte y espesura de lo callado, de lo que no pertenece a ningún diccionario ni propiedad ni sentimiento. Y la montaña es hermosa... tus cuadernos digieren las fauces del impostor pronombre que arbola la soledad para retorcerse de luna cuando no es posible pisar la tierra.
Tengo que empezar con las pinturas.. retornar con más fiereza los vídeos y tus ojos dentro del río negándome la arquitectura de hollín. Echo de menos a los abuelos... a la guerra de la adolescencia.. aunque el viento no deja mirar atrás ni sujetar allí los motivos. 
Ahora todo es más voluble y frágil... desnutrido y amamantado por una contradicción que osa el paraiso y el infierno en la bipolaridad de los poemas cuando tu piel es todo el frío y las mantas de noches evanescentes persiguiendo gorriones. 

Me siguió molestando por una disyuntiva en la i griega, cuando tus labios ataban el yugo de mi olvido en la indefensión de la dinamita sobre los cuencos derramados de un soliloquio en celo que engañó en el uso de tus invertebrados cantos la cicatriz efervescente de la soledad.
Y luego me equivoqué en la posesión de la Pangea y te vi debajo de todas las botas, encima de todos los tejados.. como una alpaca de herido firmamento en el secano y en la caduca odisea de la luz líquida borrando mis huellas dactilares.

1 comentario:

  1. Y que nunca nos prohíban borrar aquellas huellas que nos convierten en algunos momentos en lo ajeno de la vida como seres especiales.
    Buen día!

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