HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Anoche sentí algo muy profundo antes de dormir, algo que volvió a rozar mis sentimientos y a expulsarme como un lirio de sangre absorviendo el verbo de la luna. Me estremecen esos instantes de conexión con el alma, cuando el dolor se vuelve música, cuando todo vuelve a leerse en una profundidad nómada y llega todo a mi hueso desde la pasión y la trashumancia. No ocurre siempre. Muchas veces vivo sin tener en cuenta mis sentimientos. Los tengo enfrascados en metáforas, rotos en el incendio de la metafísica. Debajo de la máscara del lobo. Hago literatura con ellos. Los enfrío con máquinas de escribir enterradas en la playa. Destruyo mi historia, mis recuerdos, la urdimbre del pulso del ser, y vivo en el extremismo del pensamiento y de la nada. Tal vez lo hago para ocultar mi vulnerabilidad. Tal vez también es parte de la influencia de la deriva. De la ausencia del amor.
A veces me cuesta romper la coraza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario