HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Antes un paquete de "pueblo" me duraba tres días, ahora me dura dos.  No sé que grieta del paso esculpe en tu alma la inclinación de mis ausencias. Ata el camino al pájaro. Escupe un cacho de luna. Insiste el hueco de la palabra en la alfarería de un olvido y un canto de grillos disléxicos en la distopía de tu hoguera quemando esas cartas y esas fotos cuando las estrellas dan la espalda y gimen el exceso derramado.
Pero da igual. Todo es un vals. Sólo un vals que se baila a solas. Sorbemos la flor de loto de un lago anochecido... me abrigo con nieve, con surcos vencidos en tus párpados, con planes del mañana boicoteados por el viento. Y sigo.. el canto de la ceniza, el retorno de una ausencia, broches de polilla en la tierra de nadie, hablándote con la carne cruda del beso negro de todo lo que callaste para evitar pesar más corazas del cielo en los hombros.

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