HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer al llegar a casa, se habia quedado agua corrompida en un caldero que olía a crematorio y a lagartija muerta en la tripa de una rata muerta. Fui a tirarla por el váter y quedaron unos posos fanganosos en el caldero y fui a X. a decirle "huele éste caldero" Y ella cómo estaba en otro planeta, abstraida por sus pensamientos, lo hizo con inocencia, con automatismo. Y luego le dieron arcadas y fue a vomitar y empezó a decir, "mira lo que me trae a oler, desde luego, qué poca vergüenza" A mí me entró un ataque de risa.

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