HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

juntar aristas con descosidos
mezclar en la lija del papel
robarle a un cielo su cuchillo
oxidarlo en el fondo de tu alma
y herrumbrar el poema en tu sexo, en tu sepulto, en todo lo que callas

 y ya no es tuyo ni ha sido mío
ni el tiempo digiere los tropezones de marzo contigo sentada en la barra de un bar
juntando en los labios la cicuta de lo perdido, cuando el Sena expulsaba sus ahogados en el titubeo de tu voz, cuando eras incapaz a decir te quiero, ni quién coño cerrará la puerta y apagará la luz

hoy esto es de la literatura
de los pantalones que caen por la ventana
y yacen sobre cardos el torcido paso que calzó su blues a la humedad de los barracones

y en mis paredes tatuan las flores muertas la anchura de tu olvido
se apelotona en el suela la bulimia del cartero
y prevarica en mis ruinas los cortes suspensivos de una carta en el juga gástrico del desierto

el silencio dura una vuelta más alrededor del sol

y de vuelta mío es el frío y las sillas vacías

esto es lo más parecido a la absoluta decadencia
aunque los ratones siguen cantando

y un día cuando te detengas sobre el precipicio de un rosa
comprenderás porqué te entregué ese cadáver como si fueran todos los pájaros
y será ya muy tarde
y los poemas no querrán solucionarlo
el tiempo no dará un colchón al lado de la mar
ni apoyaremos entre nuestras cabezas ninguna golondrina ni el petricor

será amargo haber oido la profundidad de la tierra abrazar con su agua estanca a los espantapájaros
y no haber salvado la toxicidad de las estrellas entre la segunda persona y el fruto del fuego

pero esto ha sido siempre así para los que andan con casas de cartón y pedales
pidiendo prestada la muerte y un beso, al exilio y a la deriva
robando las palabras amables a los trenes descarrilados
yéndose con toda la nieve a mullir colchas donde los zorros follen en el grito del bosque tus ausencias

No hay comentarios:

Publicar un comentario