HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

se quedó rota debajo del mar
cuando cosías la sombra de tu voz a esa botella que flotaba
reflejo de la contaminación de una palabra en medio del gas
desnutriendo de tus manos el calor y el frío de las mías
obligándome a marchar sin reparar ni la memoria ni las fracturas

No hay comentarios:

Publicar un comentario