HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

no se zanja en la belleza
la belleza no es el principio ni el fin
sólo es una explosión del todo qué y su nada
a los mástiles de los pájaros en el centro de la deriva
cuando arde el cielo y el fango
cuando tu todo y tu traición, beben del mismo vaso y celebran conmigo el anacoluto que nos unió y nos separó en la orgia de los horizontes

mis pies están taladrados en lo desértico
mi sueño, va hacia los sombreros de la luna
mi corazón es una metáfora de la múltiple identidad del cuchillo y de la balsa, como si alguna vez hubiera existido una humanidad que salvara a los olvidados

vivo entre el tormento y el orgasmo de estrellas
entre las alas y los crematorios
entre lo que se salva y la perpetua maldición
voy del amor al destierro
de la alegría de la urraca, al tormento de la tundra

mi camino no va hacia ni viene de
es una mutación del éter
entraño en el hueso la posibilidad de un verbo, la extremizo, la expulso
y vuelvo al agujero, para mover las articulaciones de mis títeres de osa mayor y de ausencia

lo que me hace vivir es la poesía
da igual que sea la del ñu o la de la rata, la del hueco o la de tu beso de luna llena

la pérdida y el encuentro
arden en el mismo cáliz de ciervoz y de inexistencia

la diferencia entre lo que me mata y lo que me llena de felicidad, no está en el fruto ni en la raíz ni en el destino, sólo es la metáfora que empuña su sangre y su nómada nombre del vaho y de la hoguera

No hay comentarios:

Publicar un comentario