HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Dentro de un poco voy a salir al monte con Kavka. He estado jugando con él... y soy tan feliz, me río con todos los huesos, con el éter, con la distancia, me revivo. El perro me conecta con una alegría anacrónica e infinita, con la primera carcajada de mi infancia y la última sobre la mar. Con algo puro, anticivilizado y vehemente. Con la ternura y el verdadero afecto, porque es desinteresado, anticiudadano, sin palabra y sin las heridas de muerte que provocan las palabras..

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