HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El perro y el gato son una alegría, un volver a casa, abrir los balcones de lluvia y derramarlos en algún pentagrama corroido en el delirio del pintor que devuelve la vida a los cadáveres del grajo. Los procesos de aislamiento hacen algo extraño en el filo de la palabra sobre el horizonte. Penetran la anchura de algo alejanado.. y se descuerdan en su pasión que borra de tus ojos la cartografía de esas dictaduras del vino sobre papeles mugrientos.

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