HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

En algún momento se deja de caminar en la tierra y se camina por la osa mayor.
Ya no se piensa en la vida, ni en el labrar, ni en hacer una familia, ni triunfar en el centro de la cloaca, ni hallar una obra que nos dé un patada y nos ponga a la derecha de dios con su falo en la boca.
En algún momento se manda a la mierda a todo lo que defienda la ley de la gravedad y la cultura. Y se va flotando con la muerte atada al ombligo y con el LSD en las mandíbulas amarrando a la mar.
Yo mandé al pairo al sistema y al futuro entre sus futuros a los 16.
Y hoy es jodidamente tarde para retractarse y tener una vida, y tener una puta historia. 
Hoy somos las pulgas de los vagabundos, su guitarra, su amor de perros, sus ojos fuera de las cuencas aullando el cubismo y el fracaso, con todas las cigarras en las panderetas, amainando el orgasmo de los avasallados... subiendo como el helio hacia el Imposible. Sangrando en la tierra, todas las casas como heces de los pozos, todas las luces de neón como puñetazos de peces en el agujero negro.

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