HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Es una maravilla interactuar con el perro y el gato, y ver cómo se relacionan, como se conocen y se interpretan por algo mucho más profundo que el lenguaje. La vida a viva voz en el alarido del viento. La telepatía de los animales al estar profundamente conectados a la entraña del universo.. a la interpretación de las mentes y sentimientos, en las avalanchas de aire y latido. 
El perro imita al gato... Hierro desde que era pequeño le gustaba jugar con el agua, metía sus patas en el cuenco y la sacaba para afuera y le gusta beber directamente del grifo en lugar de hacerlo en su cuenco, y cuando quiere nos miaga para que le abramos el grifo del vidé, y ahora Kavka también va a beber de allí. Cuando Hierro va saltando por las mesas, el perro lo sigue. Y Kavka también usa sus patas como juego, no sólo los dientes. 
Me siento muy dichosa, de estar con ellos. Como haber recuperado un sentimiento de la niñez frente a la belleza de la vida, algo espontáneo, puro, sin la contaminación de la RAE ni de los rollos humanos.

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