HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Está cayendo una fuerte helada. Por suerte hay abrigo. Alguna estrella conserva tu sueño desnudo y desarmado, entregado a la mar y sus moscas de sal urdiendo en mis escombros vizcas fotografías que reflotan la nostalgia de la nieve en tu cerradura.
A veces echo de menos una mano caliente entre las barcas de la penumbra y la ausencia. Pero me estoy acostumbrando a sustituir con metáforas y ladridos los huecos de mi corazón. Y así me voy llenando de algo parecido a la muerte cuando baila y nos alza entre los poemas que recoge el fuego a un sueño que se eleva entre las tumbas y empuja el canto y los ojos de los lobos en los aquelarres de las faltas y la tiza y el pegamento, cuando es tu sentir el que me hace de cuchillo si la luna se da la vuelta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario