HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hay un bellísimo espectáculo en el cielo. Con la niebla... la luz atravesando la negrura de los chopos y en una zona del cielo el azul que viene naciendo de una ceniza levitante.
Yo acá, enfrentada a la despedida de la palabra. Al caos del pensamiento en el desarmado grito de una conmoción de ausencias y fracturas de la pared. Con todo lo acabado, abofeteando en la ventana el guiño de un gorrión. Con una desaparecida idea de mi vida. Tengo la puta sensación de que no estoy tomando la lucidez en el verbo, en el manotazo, en el exorcismo de un fin. Que no hay una urdimbre lo suficientemente devorada por una obra, para que el aliento se restalle en la sinestesia. Aunque está la sed porque eso ocurra.

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