HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He comido un plato de garbanzos.. y ahora me encuentro algo pesada y ausente.. mientras el perro corretea a mi lado, el sol entra por la galería y los árboles apuñalan las lanzas del viento en la embriaguez del norte desaparecido. Los chopos ya no tienen hojas, en cambio los salgueros tienen tintes rojizos y amarillos, el abedul está completamente amarillo.
Maduramos y nos abrimos en canal bajo las oblicuas cunas del tiempo y de la noche, de la madre y del cuchillo, de la inevitable horfandad adentrando el desierto y la soledad de los violines y batiscafos, de las huellas-garza en la nieve, el retrato en blanco y negro de los abuelos muertos.. haciendo grietas de tu Alicia en mi casa. Porque tu pena era mi misma pena y en lugar de ser hermanas-chimpancé, nos hicimos cuchillo y herida. Yo entiendo muy poco del amor entre humanos, conozco el de los perros, la mar y las hierbas, la invicta fe cuando el mundo se va a tomar por el culo y alguien se pega a una armónica como un cóctel molotov a la cárcel del cielo.
Yo soy jodidamente vulnerable del materialismo y el alfabeto. Me destruye lo definible, lo que se puede abarcar, lo que atenta contra mi identidad de mariposa y de helio. Lo que me mira con una noción social y cultural...  con una proyección de los teatros humanos sin defender la rebeldía y la volubilidad. Mi talón de aquiles es el amor. Y también es el motín y la trinchera.
He perdido muchos porvenires persiguiendo a las lubinas en la mar. Al cangrejo ermitaño en tu alma de tinta de Kafka y corazón de saxofón.
He cometido casi todos los errores que podría cometer. Atenté a veces contra mí misma, me pasé con ciertos vicios y a veces también fui cruel y evanescente de una herida metafórica, insostenible, que me atacaba como etanol y actué como un animal enjaulado con las personas.  Abusé de mis pasiones en un lugar donde lo único cierto era salir pulverizados para poder mirar la belleza de una flor y de una huella de jabalí.
Conocí el fango de la soledad y sus bosques.
Fui jodidamente anciana a los 18 años.
Y ahora soy niña, paralítica del mundo de los ciudadanos, sus oficios y sus moradas.
Tengo también la gravedad y oscuridad de la sombra de Artaud en algún lugar haciendo espirales con los dientes clavados en el hueso, donde nunca se abre la mandíbula, se funde en el destazamiento la voz y la carne, como un raro canto de la tiniebla levantando el murmuro de la mar. 
A veces soy espontánea y visceral.
A veces estoy catatónica como el quebranto de las piedras y actúo con una violenta anti-espontaneidad mordida por La Náusea y por un calambre de materia inerte.
Me revivo si un perro viene galopando hacia mí y me avalancha con sus lametones de luna.
Me olvido de mis heridas.. si el bosque danza un pentagrama de agua metamorfa que solidifica y evapora, nutrida de luz... mi exilio y mi Isla. 
A veces tengo miedo de todo, como si estuviera dentro del soliloquio del monstruo que dobla las campanas de mi Babilonia en mi pecho.Y soy hipocondriaca y paralítica del lenguaje, como si hubiera perdido todos los significados y memorias en una cascada de guadañas en la faz de mis girasoles.
A veces esquizoide del anacoluto y la metáfora. Y me llegan tus ojos, no por mi mirada, sino por los minotauros hundiendo en mi hueso, la carne ensangrentada del cosmos.
A veces sufro la desrrealiación de mi identidad y de lo asible y me voy volando por los aires incapaz a labrar en la tierra ni un nombre, ni un colchón para mi angustia ni para mi sueño.
A veces soy fría como el cuchillo de Calígula en el corazón de su sombra... porque tengo la rara capacidad de desdoblarme sobre la inexistencia.. y no siento ni padezco la realidad ordinaria, ni los sentimientos humanos.. como si me metiera dentro de un erizo de mar y en la tierra que cubre los párpados de las avestruces cuando la tormenta destruye todas las orillas. 
A veces siento que soy muchas personas y que ninguna ha acabado de convencerme ni de acogerme con la suficiente vehemencia.
También a veces cuento mentiras manipuladas por la irremediable verdad del poema.
Y  a veces cuando estoy entre personas si algo me hace llorar, pongo una sonrisa en mi cara... si algo me da amor y me siento jodidamente atada y hechizada por ese amor, expulso una broma nihilista y oscura. Si algo me despierta el pesa-nervios... una parte de mí se va con el lobo estepario y la otra se acecha y se derrama en el estertor del hachís. Aunque a veces también río con lo ríe, lloro con lo que llora, amo con todas tus canciones y me desgañito el presidio de tu ausencia como si fuera acabarse el mundo y hubiera que clavar la flecha de una vez en el corazón del rey.

1 comentario:

  1. Los garbanzos contienen minerales tales como calcio, hierro, yodo, magnesio, potasio, sodio, selenio y zinc. De modo que anda con cuidado porque como te descubra la minera canadiense te planta una mina en la barriga... jajaja...

    aT

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