HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

He estado durmiendo un rato. Todo el rato soñaba con perros negros. Ahora hay una luz bella, inclinada, con cuerpos de mandrágora soplando en la soledad que recoge de ti todos esos pedazos de infinito y los expone donde no llegan las palabras.
Hoy es un día raro. Violento de sentimientos de vaho, de tizas mordidas en tu médula donde esculpe el tiempo el crujido del camino cuando se va a solas... en algún exilio de acuarelas y destrozos que amortiguan dentro de tu vino la imperfección.

No hay comentarios:

Publicar un comentario