HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hice lo mismo con K. Más todos los fraudes liberados del carnaval de absenta y traspapeleo de esquelas y requirimientos del pozo por llorar los huesos de los venados. 
La verdad sólo me la devuelva la mar cuando temo su belleza y su inmensidad. Su constante metamorfosis en los suelos resquebrajados de tu violin hecho de carne fresca, magreada en mi noche de luna suicida.
Y eso ya no se arregla. Se agrava del surrealismo, de la vagabundia, de todo lo que falta al sarpullido de la autopista en llamas sangrando en tu pared.
Con la viudedad como el anillo, sin haber nunca hecho excepciones con la segunda persona en el beso de la muerte. Y no fue por no querer, fue por extorsión de la Osa Mayor, del llanto de la arena, del hueco elocubrado en el ansia del hueco, sin milongas que contarle a sus gritos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario