HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy es el primer día que están Hierro y Kavka juntos. Y he sentido una inmensa alegría al verlos acercarse y ya jugar y lamerse.. A veces mantienen la distancia y a veces se acechan, se buscan y se persiguen. He estado algo tensa por temor a que Kavka no controle la mordedura o Hierro le dé un zarpazo en el ojo. Cuando el perro le ha molestado le ha metido un zarpazo, aunque también le ha arañado muy suave y jugando... y Kavka le ha lamido. Hierro en una ocasión también pego sus hocicos a los del perro y miagó de forma empática. Es algo fascinante la ternura entre los animales. Estoy contenta de que estemos todos juntos. 
Y también distante y extraña de la escritura, ando gravitando en otro espacio. En una especie de nácar que se escurre y se pulveriza entre los carámbanos de los tejados y las arenas movedizas de algún encuentro y alguna pérdida amante de los mismos labios de la nieve.

No hay comentarios:

Publicar un comentario