HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Hoy he quedado con dos amigos. Hace la tira que no los veo. Soy rara con las personas.... a veces siento que estoy condenada al teatro y las campanas de los arlequines. Finjo tan entrañadamente que sólo yo me doy cuenta de ello... y hago porque ellos me interpreten a través de sus prejuicios cuando equivoco ciertas balas, pocas veces les desmiento, soy como una niña absurda amadora del fracaso. Mi certeza la confio a la mar y a los perros. Es un instinto que tengo desde que tenía 3 años. Como soy muy sensible a la conciencia del inconsciente y al olor de lo inefable... busco una canción a través del golpe de ese calambre, ocultando siempre el latido que me llevó allí, actuando como celestina y como payasa, como derrotera de la alcantarilla y el blues y madre y hermana bastarda de todas las dudas.
He descubierto que a nadie le interesa romper el disfraz. Porque van puestos con el suyo. Protegiendo su propia inefabilidad. Algunos lo hacen desde la conciencia, estos son los esteparios y cantaores de la cucaracha de Kafka. Otros lo hacen desde el inconsciente, porque se han hecho tan apestosamente sociales que son incapaces de distinguir el olor de cianuro del cielo.  Aunque también están los músicos, y estos saben jugar los naipes de diógenes y el corazón de los animales.
Yo estuve loca para ellos. Me diagnosticaron de esquizofrenia, cuando andaba por ahí sin disfraz, cuando era una catarata de mi mundo interior, cuando no toleraba los juegos del circo social ni sus poderes y concesiones.
Cuando otra vez me puse el disfraz, me dijeron que estaba curada. Nunca entendieron una puta mierda. Nunca entraron al candor del ser y a la carne cruda del cielo de etanol. Habían perdido su propio idioma, lo perdieron cuando empezaron a usar el que aprendieron en la escuela, el que siguieron enfermando imitando a la cultura sin adentrarse en el éter e incendio que vive en la raíz del ser, junto a la inexistencia y al fervor del agujero negro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario