HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Kavka ayer se subió a la cama.. y se puso a dormir como si fuera una persona, con su cabeza en la almohada y panza arriba.. y lo suelo bajar al suelo a una colchoneta en la que él duerme, pero como me dolía el corazón, me quedé pegada al suyo, y nos imaginé como dos vagabundos... en azoteas del invierno, unidos cuando ya no queda ningún mundo en el mundo. El perro me cura el alma. Cuando lo apapacho me recorren los peces y los pájaros la soledad de los barracones y se me revive dentro lo que quería destruirse en la tramontana.
Ahora ya hay más luz y la niebla es menos densa, pronto saldrá el sol encima de la montaña y entrara en el valle y en mi  galería... la escarcha se hará rocío.. el fondo de tu vaso, alguna vez habrá conocido las líneas de mis labios cuando los pozos de la tierra acunaban esos cuervos que tu noche navegó en el olvido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario