HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Los desengaños... todos fueron abrazados por la luna de los cuervos en los zapatos del funambulista ebrio de estrellas.
Todos nos llevaron a la mar.
Y hoy, 15 años después de la postal sepia en la recámara de tu sanatorio. Persigo la misma canción, sin cargar con los sepelios. Tal vez porque todavía es todavía, y no ha descarrilado del todo el corazón en la alcantarilla de la madre de las pérdidas. Y los grillos nos juntan, vuelo de naipes en el coñac. Sostén del precipicio en tu piedra de hachís. Casa pobre y con ruedas. Sin arrastrarte ya flores, ni contarte milongas para no llorar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario