HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Me dormí. Kavka también se durmió a mi lado. Ahora busco las palabras, no he escrito demasiado hoy. Ha sido un día hermoso y a la vez abandonado. Con tu voz inclinada donde el exilio ronronea jarras de vino en el pecho de los que siempre llegan demasiado tarde. La calcomonía del ansia de la luna regurgitada donde tus manos vacías acogen gorriones que el humo pelea donde la voz a solas derrama la profundidad de la palabra cuando desprende luces abolladas que en tus aullidos levantaron lo incorpóreo de mi soledad dando vueltas a la deriva.

Ahora voy a salir un rato con Kavka para que corra y se avalanche. Buscar algún pájaro extraviado de tus postales de la nieve, amarlo con la anchura de Marte aunque no pueda asirte a la certeza de ningún verso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario