HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Mirar la noche.
Desmirarte.
Subir la hacienda de la vid en tus heridas.
Mentirte pronombre, mentirte manzana, darte agujero de gusano donde yo nunca estuve.
Todo es de la música y de los cadáveres de alguna estrella que infinita arrodilló tu carne y tu verbo donde se permitía otra vez el accidente.

1 comentario:

  1. nada había dentro ni fuera... a tal viento llegó la voz, a tal niebla la palabra...

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