HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Son muchas legañas en la cicuta.
Se secan de tu inmensidad, golpean Itaca ahorcada en la voz que te nombraba. Y se me ha arrancado de la mar y del cielo. Y se ha ido con los cuervos a yacer tormentas donde nunca volverás ni con la palabra ni con la muerte.
Hoy somos nido migratorio de los árboles negros.
Las calles acuestan momias en tu cuchara sobre el mechero.
La cuerda y la tijera da vueltas a tu casa de difuntos. Acopla un vals de grutas y olvida. Y se atropella en la ebriedad del callejón con los piojos de la luna inhalando de tu sangre.. mi muñeca de trapo, toda sucia y torturada de canciones de la hambruna y la pandemia de todo lo que nunca existió.

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