HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Soñaba algo muy raro. Unas actuaciones de teatro-trampas que se preparaban para defendernos de alguien, disfraces y cuerdas, engaños y simulaciones carnavalescas. Luego también estaba mi perro y yo andaba protegiéndolo. Y apareció también una mujer marroquí que me mostraba su alma y sus costumbres y que me prestaba su casa que era una caravana para hacer algo con la nieve y usarla como trampa en esos raros juegos contra los enemigos que aparecieron en todo el sueño como payasos y funambulistas...., esa mujer nunca hablaba con nadie por un motivo que ahora no recuerdo y tenía que darse no sé qué magia para que ella mostrara todo.. esa mujer hacía un raro pan y era como una guerrillera y una santa..... Había cabarets y habitaciones que la puerta daba a un acantilado.

Y me desperté. kavka me lamía la cara y me mordía la oreja. Hice café. 
Anoche bebí algo de más. Pero fue una ebriedad luminosa, con su marea y su armonía. Con su grito y la pupila encharcando océanos donde la mano derretía la guitarra. Me sentí libre. En concordancia con la esdrujulidad de mi pensamiento. La niebla era muy hermosa.

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