HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Abrir los ojos... cuando despliega tu horfanato las puertas correderas de lo ausente. Se mezcla en mi pobreza, y patada, libro que arde, otra botella que se vacía, en el centro de la nada las preguntas no quieren nada de ti. No sé quién coño soy. Ayer estuve haciendo una especie de meditaciones, ácratas y por mi propio criterio, como las que hacía hace unos 8 años.. las que había dejado de hacer. En un momento llegué como a un espacio vacío, como a la ausencia absoluta de mi ser. y de mi alma..  respiraba tan lento que parecía que estaba muerta... era un no-lugar.... y  sólo cuando me dejé llevar, sin temor, sin querer determinar dónde quería llegar, empezó a ver un movimiento, por un instante sentí que iba a volar, pero como eso me dio mucha vehemencia, la vehemencia lo detuvo.. comprendí algo de los malos viajes con la marihuana, algo que me había devorado del no-mundo, que me había poseido en la locura... y traté de cambiar para siempre esa dirección e inocular mi vida... luego tuve algunas visiones.. buscaba un animal... al principio veía rostros de huesos, rostros medio macabros de algo medio humano.. luego vi una especie de lobo, pero luego vi un zorro o un coyote, no sabía bien qué animal era.. sentí que me fundía con su alma, y por un instante sentí sus orejas y su oido y su olfato en mí, y un camino por el bosque por la noche con sus patas.... Pero luego no pasó nada. Todo se fue y me dormí.

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