HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Adoro a Kavka. Es lo mejor que me ha pasado en estos últimos años. Me devuelve la alegría primitiva de amar la vida, sin palabras, ni horizontes, ni motivos, sólo amar... como árboles y olas y reír.. por algo abstracto, etéreo, penetrante de planetas lejanos. De volver a ser niños y animalarios y desbandadas. Yo le muerdo, las orejas, el lomo, las mejillas, a veces aprieto las mandíbulas hasta que el perro se queja y él también me muerde.... Y por un instante me siento felizmente perruna. Tiene la mirada más buena que yo he visto nunca.. es una criatura terriblemente buena.... juega y lame a los gatos, juega con todo lo vivo que se cruza en su paso. Ama a todo. Yo le canto muchas veces la de "había una vez un lobito bueno al que maltrataban todos los corderos". Y cuando pienso en su destino.... me hace reír, porque siento que es como el mío... él se dedica sólo a jugar, a las cigarras, a las torvas de nieve, y siento que tenemos el mismo oficio y la misma moral.

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