HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ahora me voy con Kavka al río y a crotorarnos de lo absurdo y de lo vivo. A soliviantar el silencio enfrascado en las costillas de las piedras que boca abajo pretendieron esculpir los términos de tu letanía.
Todo es amor y fracaso. Todo lo que canta, ha sido naufragio hasta la locura. Lo seguirá siendo, con vehemencia y desarmado del diccionario que te hizo la autopsia.
La palabra es un accidente. Cabaret de efectos secundarios. Necesidad de los que nunca tuvieron futuro ni patria. Hacia los barracones y la sed amotinada en las cubiertas del barco llenas de extraños con ron y con pellejos de muerte exorcizada en los ojos de los peces. 
Todo es la consecuencia de lo incognoscible.
Quien habla de verdades, expone su propia carencia, su temor a la deriva.

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