HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Algo me pasa. La ausencia. Un camino de tiniebla, de pasos borrados, un grito que niega el verbo y tus ojos despoblados flotando en mi nada, arruinando en mis dibujos la caricia que te lleva donde los chopos son de hielo.
Ayer estuve un rato sin escribir... y ese rato me llevó a la destrucción. Por eso hoy me desperté en un grito, porque mi conciencia no puede permitirlo, y he visto en mí la oscuridad. Una búsqueda de lo urgente...ahora tiñe el quebranto del absurdo en las flores de mandrágora. He pensado en el transgredir... en éste vivir sobre el polvo, sobre la ruptura de la arquitectura y el camino, sobre el ruido, sobre el germen del capitalismo en un mundo que estamos jodiendo.. y la niebla sobre la identidad, el teatro, la separación con el ser.. en ínsulas de cloroformo... he tenido un instinto suicida al despertar... un pavor a convertirme en alguien que no quiero ser... participando en circos semánticos que no son los míos... donde yo no puedo reconocerme porque no tengo dentro de mí el yo-sanguíneo. He decidido aislarme una temporada. Necesito centrarme con la escritura y con la naturaleza, con la introspección del vaciamiento y el latido de la montaña. Con una raiz que hundir aunque sea en el viento.

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