HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Anoche antes de dormir, pensaba en la carga enérgetica de todos los niñxs que creían en los reyes magos creyendo en la magia y en los milagros. Y yo también quise creer en alguno. Pensé que si pedía algo de verdad y me lo creía hasta el fuego incandescente ocurriría. Como aquella vez que pedí, y luego ocurrió esa noche de hadas. Pero luego me sentí como en la película La Zona, y pensé que en el fondo de mi entraña, no deseaba nada. Que tenía algo atado por el nihilismo, algo sucio por el ardor de la tragedia. Y aún así insistí con lo abstracto. Con el mugido de la Osa Mayor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario