HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Ayer cuando hablaba con X decía "mira esta P. dándole consejos a A. como una sindicalista de la ostia pero luego cuando cree que la van a despedir a ella se echa a llorar" X. siempre hace reír. Él habla en broma casi siempre. Él me hace reír cien veces al día. Me he dado cuenta de que siento un terrible espanto a la tristeza de X. cuando habla en serio, cuando habla sin su humor negro o surrealista, cuando habla sin coartadas de la esperanza.  Entonces me entra un vértigo y yo entro en estado de excepción y derrumbamiento metafísico. Soy completamente alérgica a su pena. La sufro de un modo mucho más delirante que él. Creo que él es una persona que a veces tiene dentro un nihilismo devorador y oye siempre la crueldad de la verdad y no huye de ella, la crueldad del peso de la tierra y su sangre. Es una persona complicada y a veces huye a su soledad y mantiene consigo conversaciones que no comparte con nadie. Preocupaciones que protege dentro de sí, y por fuera expone siempre la fortaleza y la risa. Es también estepario. Yo lo adoro, porque los dos somos gatunos y medio cínicos y a grito abierto y el corazón en los dientes. Desde que era niña, buscaba la complicidad de su risa como una avalancha. Incluso en ciertos entierros y situaciones abisales.... él y yo, nos reíamos a carcajadas, lejos de la otra gente. Nos reíamos hasta llorar, del dolor que nos causaban los problemas dentro de la casa, el pasado, los errores, las pérdidas económicas y de futuro. Nos reíamos en el naufragio. Nos reíamos en el hospital....cuando le diagnosticaron esa enfermedad tan grave cardiaca, él bromeaba y se reía de la muerte. El vínculo que tengo con mi padre es sagrado.

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