HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

no tener motivos
ser esa hoja de chopo congelada
con un sarcófago drenando del cielo, las playas que mojaron tus pies
o la guitarra partida en la espalda de un tipo que se equivocó en cual de los dos era el muerto
salir como jauría, a buscar carne cruda
donde todo es secano
paren tablas de madera los vientres de la noche y sólo la carcoma baila

entonces me pongo triste
como si mi lágrima llevara cien años apuñalada en mis ojos
y nunca una ventana, derritiera el cubismo en la transparencia de tu éxodo
y otra mentira, para añadir milonga donde la carretera carga en la piedra de hachís la ciudad rota, molida en tu esqueleto, con un insecto muerto de pena en mi mano abierta, como si Alicia aún escuchara

No hay comentarios:

Publicar un comentario