HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Busco algo. Pero no sé bien el qué.  Un eslabón de sal y beleño. Un pentagrama mugriento entre tus uñas. La boca de un umbral abierta en tus noches sin mundo. Un pájaro de papel que se me olvidó en esa sepultura. Una sinestesia que haría esa urdimbre usando el abstracto para dejarme avanzar y lavar otro ojo cubista que añadir a lo que vivo y poder despertar más dentro de la selva.

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