HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Cuando acabe la cerveza voy a ir con Kavka al monte. Vivo en la amnesia de las golondrinas. Yo no puedo mirar al futuro, porque sino me tragan los demonios. Y no puedo mirar atrás porque sino se me congela el río del olvido en los ojos. 
Cuando estaba en ese abismo... y bebía 20 cervezas al día en la terraza del bar del hospital... iba allí a escribir poemas y vete a saber qué. Mi viejo me daba monedas para que fuera a tomar una cerveza y le dejara de dar la lata.  Yo tenía los huesos fuera de mi carne... vivía sobre el fuego, sobre el suicidio, sobre el apocalipsis.... Y recuerdo que le escribí algo muy intenso a K  Y le llamé por teléfono. Él no contestó. Como hacía siempre. Y cuando ya estaba en la habitación del hospital, el marcó mi teléfono, sentí una profunda hoguera recorrerme. Y yo le hablé, no sé ni lo que le hablé......... él se quedaba callado... y luego colgó.  Durante unos días, tuve la esperanza de que volviéramos a ser amigos y a compartir el aullido y las tumbas de la tierra. Pero eso jamás ocurrió. Él nunca dijo ninguna palabra.

1 comentario:

  1. Yo también subo a las montañas con mi perra. Y siempre me salta el deseo de no bajar; pero vuelvo sobre mis pasos y me sabe a derrota. Quizá algún día...
    Una sana y revolucionaria costumbre leerte
    Abrazos

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