HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

dejó de importarme hace ya muchos años, porque yo no tenía ningún alfabeto para cambiar su fin, ni para darle amor, me hice pasajera sin monedas para pagar el billete
porque me inculcaron cuando era niña la religión apóstolica oscuros maestros castradores, nos dimos a cierto delito como el único cielo y perdón
porquevivíamos rodeadas de la hipocresía, alguna vez elegimos el camino que ellos habían condenado y prohibido...
no éramos honestos con la propiedad ajena y privada de alguien que nos privaba a nosotros
no lo éramos por honestidad de luna
por grito del sueño que prostituyeron en su ética acomodada, de siervos con placa y tribunales, de sus dedos señalando, de sus cementerios queriendo nuestro sudor y nuestra alma

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