HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Dentro de un poco me iré con el perro. Hoy se me descolocaron las horas.. porque eran más de las cuatro y la comida todavía estaba en el fuego.  Son casi las 6, pero para mí es como si fueran las 3 y esa hora zorra y ceniza de la escritura.  Sobres desmenuzados en la vagina de correos, poniéndole un DIU a tu esperanza y dándole la mía a los gusanos.
No es mala idea la de contratar a un pirómano. Tal vez es la mejor idea que hemos tenido. Pero a ellos les falta fe.  Y como yo no soy casi de éste planeta.. me dejo embriagar por tambores y setas. He vuelto a creer en los duendes. Cuando estaba loca, yo dejaba "migajas" en ciertas fuentes, senderos. Y los sentia. Recuerdo una vez, con un bebé, hijo de una amiga... que yo con mis manos trataba de echarle la risa de esos duendes.. y el bebé estiraba sus manos, y trataba de atraparlos mientras reía, como si él también los viera.  Ese tipo de cosas, de "evidencias de lo antievidente" me ocurrían mucho entonces. Me da igual lo demostrable y lo razonable. Sobretodo cuando parece razonable tener un gobierno de hijos de puta y que el pueblo no tome el pueblo y los eche. Me ha dado mucho más lo Imposible, que lo concreto. Y me ha movido mucho más vehemente el fuego de lo abstracto y el ardor de la luna, que el realismo de la sociedad y sus tristes oficios y ciudades. Yo sé que hay otro mundo y que se llega a través de la basura de éste. He estado allí. Hay que saltar como si fueras a la muerte, luego sacar la tierra de encima de tu cadáver y cagar una flor por la boca. Levantarse y volar.

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