HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El cielo está completamente azul. Hay un sol muy hermoso, hacía ya varios días que no salía el sol.  Ahora estoy algo ausente de la escritura..  Tengo que esperar un rato a que el espíritu se transforme, volver al verbo, volver al pensamiento que flota. El hermano de mi padre ha alquilado una casa durante un mes, por motivos laborales en un pueblo de cantabria, Oriñons. La casa queda libre y pagada, durante diez días, y espero poder ir allí con el perro. Estuve en ella un abril.. hace 2 o 3 años. No me gustó demasiado el lugar.. porque era turístico y urbano.... Aún así, muy cerca de allí, estaba Cabo Ballena... y era un lugar maravilloso.... y la playa de Oriñons también era bella, era muy grande y fui muy feliz bañándome.. De aquella tenía muchos poemas recitados que había sacado al mp3 desde youtube y escuchaba a Gamoneda, A Pizarnik, a Cortázar... y era muy intenso sentir esos poemas en movimiento... entre aquellos acantilados. A veces íbamos a tomar cerveza a Castro Urdiales... y a conocer zonas de acantilados, despobladas...el lugar más hermoso en el que estuve, era un bosque de encinas,.. árboles que yo nunca había visto al lado de la mar....no recuerdo el nombre del sitio, había una cueva en la que se habían hallado restos primitivos (se llamaba algo así como el pindal) pero estaba cerrada con berjas. Y allí tuve una experiencia mágica... había una casa.. un viejo molino, en medio del bosque... y caminando hacia los acantilados los árboles se inclinaban hacia el mar. Adentrarme sola por el bosque, al principio me daba inquietud, pero luego algo muy mágico, una rebelación. La absoluta soledad de ese sitio y una vibración muy profunda y sagrada del bosque y de la mar. Me hace ilusión volver allí. Kavka sería muy feliz allí.

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