HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El racismo es la peor lacra. Se ha creado y se alimenta desde el poder y sus medios de comunicación, para mantener el patriotismo, y el patriotismo, es alimentar la ignorancia y la sumisión de los pueblos a los gobernantes y sus intereses económicos privados. Sólo hay dos razas en éste planeta, la clase dominante y la clase trabajadora. Sólo hay una lucha, la de la revuelta social. Da igual desde qué agujero de ésta tierra. El único enemigo, es el imperialismo y el gobierno... tiene muchos colores, diferentes religiones y dioses  y formas de manipulación el pueblo, diferentes idiomas, pero es el mismo en cualquier parte.
Nos desinforman de manera tan escandalosa que nos llenan de prejuicios y de estupidez, destruyen el conocimiento.. No hablan de la gente. Hablan de naciones, hablan de humo tóxico, del veneno disfrazado de solemnidad. Sólo habla la clase dominante... y tratan de ser camaleónicos, como si reprensentaran distintas inquietudes de los pueblos.... pero son todos la misma enfermedad.
En éste país de desgraciados, se llamó durante años izquierda al PSOE, cuando el PSOE nació para frenar a la izquierda, para defender a su clase, y su clase, es y siempre fue la del dinero y el poder.  
Nos manipulan y buscan nuestra estupidez. Les rentamos siendo estúpidos. Las escuelas, forman para la estupidez solemne.  Se ha destruido la filosofía. No quieren que hagamos preguntas. Porque saben que si dudamos, acabaremos destruyendo su chiringuito y ya no seremos sumisos.
Llenan de información y de estímulos a la gente. De películas y páginas web y videojuegos y redes sociales, donde todo pasa en un segundo, donde nadie soporta el silencio ni el vacío,  queremos que todo llegue haciendo clip, y así no llega nada, no hay conciencia, no se profundiza, no se comprende. Las canciones y el cine comercial y toda la TV.. son vómitos de lo sesgado, sin existencialismo, sin metafísica, sin el espacio del vacío y de la duda y la interiorización e introspección, sin la conciencia política, ni individual, ni colectiva. Sin la búsqueda del conocimiento. Sin el alma.
Se aprende mucho más, mirando la mar o los ojos de un perro.... que sacando una carrera en sus universidades. 
Está creciendo el racismo, la xenofobia, el machismo otra vez. La lucha de nuestros abuelos, hoy está mucho más vigente pero nosotros somos más debiles, porque hace 100 años, existían los pueblos, la solidaridad, la gente hablaba mirándose a los ojos, ofrecía la mano, había mucha más autonomía, eran más independientes que ahora frente a la clase dominante, hacían sus propias ropas, su pan, levantaban ellos mismos sus casas, tenían mucho más conocimiento  y capacidad de supervivencia que nosotros. Había más recursos naturales, más peces en el río y en la mar, más bosques, más animales, más vida, No estaba tan contaminada la tierra. Y ellos tenían menos miedo, porque no tenían nada qué perder, vivían con lo puesto. 
Yo no sé si un vecino mío pasa hambre. Si yo tengo un problema, sólo hay 3 o 4 personas a las que puedo pedir ayuda. Yo no sé, si cuando me cruzo con alguien por la ciudad esa persona está pensando en llegar a su casa y ahorcarse, y tal vez un abrazo, un aliento y una canción o pan y vino, le devolvería la esperanza.
Yo no conozco la historia personal de casi nadie y casi nadie conoce la mía. No se sabe si esa mujer que rebusca en la basura con un carro, había sido bailarina, había vivido en Paris, y un día, un giro torcido, la dejó en la calle, o enloqueció de amor, o se murió su hijo y dejó de importarle todo. No sabemos lo qué soñaba ser de niña.  No nos lo preguntamos. Muchos cuando ven un vagabundo, no le miran a los ojos, no le dan monedas, ni quieren saber quién es. Le silencian con un terrible muro.  Pero se silencian a sí mismos por ese muro. Todos estamos envenenados por ese terrible muro. 
Poniendo un ejemplo personal, una vez, tenía hambre, llevaba 3 días sin comer, había sufrido algo muy raro y perturbante en mis emociones, estaba fuera de mí, en estado de shock.. medio psicótica y ausente... no sabía ni volver a casa y me costaba hablar, y sólo tenía 2 euros, entré a uno de los pocos bares que había allí, y los bocadillos valían 2 euros y medio. Y le dije que si me lo dejaba por eso. Y muy friamente me dijo que no. Y mi sentimiento de ausencia y de shock creció mucho más.
No sabemos nunca cuál es la historia del desconocido. Yo seguramente, alguna vez, hice daño a alguien. Tal vez defendí alguna opinión incómoda, tal vez critiqué algo de forma radical cegada por mi yo o mi ego...., y esa persona tenía un trauma o algo que yo no vi, que yo no escuché y mis palabras lo arrinconaron mucho más.
Hemos perdido los ojos. Hemos perdido el lenguaje del alma.  Y cada vez crece más la contaminación lingüística, la desinformación que genera los prejuicios. La soledad. El atragantamiento desangrado en las prisiones de la cultura y de la masa manipulada. La masa que somos todos, y la única forma de escapar, es el alma, volver a mirarnos a los ojos, a oir, a tocar, a amar, descubrir, a querer saber y adentrarse más allá del muro y romperlo.

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