HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

El silencio que golpea baratijas de humo. Un dolor de ausencia del paso y del sentimiento, derramado entre rostros de petricor.... La lentitud de la tarde, cuando no recuerdo casi nada de lo vivo. Cuando me hiere existir. Y el sueño se oculta entre noches de abismo, al piano del hielo, naufragando en tu espalda el tango del crimen. y esa ausencia se hace vanidosa y adicta. Flota entre interlunios que no m dejan comprenderlo ni descansar... como la náusea de los que han perdido todo y desabrochan mariposas en la hoguera. Y todo sigue sin sentido.... fuera de campo con tu hoz rota en los viñedos y esos vídrios atormentando tus diarios. Tan lejos. Tanta lírica camuflando la herida de las muñecas.

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