HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

En el asfalto aún tus huesos dan leña y hoguera a mi amor de ceniza y en su pigmento, obsesa me muero de ti muy dentro de la muerte. Y el sol calentó la ciudad de fantasmas es aquél colchón con tu sexo desbordado por caminos imposibles. A toda velocidad, sacando cráneos del cine. Ciega de luz, tu alcohol me ató el vals de los que nunca han hecho pie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario