HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

En el piso de enfrente hay una niña que juega sola. A veces la veo sacar sus manos por la ventana como si estuviera atrapando mariposas o huevos de dinosaurio o tirando de una cuerda de vides mágicas o ubre de la luna. Me recuerda a mí cuando era niña. Éste no es mundo para perros, ni para niños. Éste mundo sólo es para el cuchillo y el óxido.  Los que sueñan, se vuelven locos o terroristas, se desposan con extreterrestres o con cloacas, se hacen un papel en blanco, ebrio de droga, navegando la deriva hasta que la muerte escribe su nombre y todo se va.

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