HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

En estos días, es mi cumpleaños. Y cuando vuelve la tierra al cielo en el que nací, me pongo más eufórica e impredecible. Me vuelvo más fantasiosa. Se me mete Mercurio en la china de hash. Se me meten ganas de aventuras, de romper el cascarón. De echarme a la mar.  De ponerme salvaje de algo, de algo que no puedo controlar, que cruza como lo desconocido. Y ese chico dominicano, es una botella de vino en medio de ninguna parte, sin Obra, sin mañana, sin putas jaulas de tierra ni de lo abarcable. Algo que yo nunca he hecho del todo así. Por eso mismo, me es mucho más vehemente y mágico.

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