HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Encontré un plumífero en el pueblo, de esos que se llevaban en los 90. Está muy viejo, pero es muy abrigado. No entra nada de frío. Fui contenta a enseñárselo a X. y me dijo "parece que se lo robaste a un vagabundo". Pero todo eso son prejuicios culturales que inoculó el capitalismo, para que la clase trabajadora ceda al capital, se avasalle, se domestique, y peleé por el mundo de la mierda, en lugar de pelear por la liberación de clase y por la libertad.
Todos estos mecanismos de producción y consumo, desbordada, codiciosa, han hecho que las desigualdades sean terribles y que los recursos estén en manos de los verdugos de la vida. Todo eso de las apariencias, las marcas, la estética, el despilfarro.. en lugar de la funcionalidad de los objetos, de su uso exclusivo para la supervivencia, ha hecho ésta mierda de sociedad y está destruyendo la vida.
Mi abuelo me contaba que él sólo tenía dos pantalones y que su jersey tenía tantos cosidos encima que ya no se sabía del color que era.  Ellos vivían de forma armónica con la naturaleza y con la tierra.
Ahora si miras por los escaparates y por los supermercados, hay gran cantidad de basura... que no es necesaria, ni es natural, incluso es nociva. Pero nos han convertido en clones, en enfermos, en idiotas.
Los maquillajes, las cremas, los perfumes, los relojes caros, los juguetes de marca, y móviles y videojuegos y mierda que enferma a los niños, que les vuelve materialistas y caprichosos, egoistas, desde que nacen. Que les separa del monte, de los animales, de mirarse a los ojos y usar las palabras, los latidos y amar desnudamente. Los vuelven engendros de la enfermedad del capitalismo, del país, de sus padres. Les quita la imaginación, su autonomía, el descubrimiento de su espíritu y su libertad. Les conecta con los fantasmas del capitalismo. Y del país de los sordos.
Los niños de américa latina no son así. Los niños de las tribus africanas. Los niños de los pueblos del ´Tíbet. Los niños que crecen en la escasez, crecen en la riqueza de sus almas.
En ésta mierda de planeta, sólo quedarán los pobres. Los que ahora sobreviven en el abismo. Nosotros somos muy débiles. El sistema capitalista nos ha incapacitado, nos ha hecho unos ignorantes, nos ha separado de nuestros instintos de supervivencia y del Ser y la conciencia y de los vínculos entre nosotros mismos, ha destruido al sentimiento de clase trabajadora, nos ha hecho dependientes, Nos ha quitado el rostro y la voz y ha metido monedas oxidados por nuestra boca y urnas por el culo.
En cambio hay muchas tribus y pueblos que funcionan como comunas... que han vivido cosas que a nosotros nos destruirían. Pero ellos son mucho más fuertes. Los refugiados, los que se abrazan debajo de las bombas, sabiéndose absolutamente solos de la humanidad. Los que pasan hambre. Ellos son la única esperanza en la continuidad de la especie. 
Nosotros somos desechos, trangénicos del capitalismo y de los gobiernos de la peste.

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo contigo. El ser inhumano occidental es un ser destruido, servil, cobarde; no somos más que máquinas obedientes enfangados en la tiranía del consumo, del tener. Sujetos hipócritas formados ya desde la escuela y en las propias familias para ser escombros, rastrojos, siervos y no personas capaces de pensar por sí mismos y volver a ser tierra. Auschwitz vino para quedarse...
    Salud Mareva!

    ResponderEliminar