HAY UNA MENTIRA QUE ME HA CONVENCIDO PARA SIEMPRE Y ES QUE ESCRIBIR SIRVE DE ALGO

Ardidos

Es muy bonita esa idea de un cuaderno mágico, para proteger a alguien después de estar muerto. Creo que mi padre no me entendió bien, porque yo no le expliqué la intención de mi sentimiento, nunca lo hago, soy como los niños y los locos, yo aprendí de viejas tabernas de humo verde a amar y mostrar los sentimientos...
yo le insistí con lo de "memorias", su pasado, sus vivencias, sus secretos.. Y él huye de su pasado como yo huyo del mío. Como huyen los marineros de la tierra, cuando se dan al amor del mar. 
Lo que yo quiero es que él hable conmigo. Que le hable a la mareva de 50 años, de 60, a la que la sale de una UVI, a la que ha enterrado a su madre, a la que se congela sobre la nieve en medio del abismo.  Que le hable a la que no tiene comida en la nevera ni en el armario, a la que no tiene casa. A la que quiere saltar al mar y no volver jamás. A la que tal vez ha vuelto al manicomio. O a la que vive con perros en una alcantarilla mágica.  Que le hable a la que cada segundo de su vida, piensa en él y tiene una herida muerte y un deseo de volarse con dinamita en el parlamento.  La que ha bebido whisky hasta el hospital.  Mi viejo es el único que me ha cuidado conociendo mi espíritu, como mi perro Thor. Nos entendemos como patos, como el hachís y el mechero, como la anarquía y la hoguera.  Creo que yo sólo podré sobrevivir su muerte, a través de la magia, de un cuaderno mágico. Cuando era niña, cuando tenía 4 años, mi padre me trajo de la mina, porque él a veces trabajaba en la carpintería, una cajita mágica, para que no le tuviera miedo a nada y siempre estuviera protegida. Tenía un aspecto de barca abstracta. Y eso era lo más eficaz para mí. Con esa cajita mágica yo podía ir a cualquier sitio, caminar sola en la oscuridad, luchar contra gigantes, dormir entre serpientes. Yo no le rezaba nunca al cielo. Nunca le pedía nada a los otros. Tomaba esa cajita mágica y me sentía indestructible. Todavía la tengo. Y a veces la tomo en mis manos.

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